JÓVENES SON

Jóvenes son y se sienten viejos.
Y como viejos que creen que son, firman con manos arrugadas sus propias sentencias; 
les queda mucho para morir, pero sienten que morirán solos, por eso firman.
No han aprendido a estar solos todavía, no han aprendido nada de la muerte;
no saben quiénes son: creen que son la mitad incompleta de alguna fruta.
No saben que son la fruta entera, y el gusano, y el árbol,
y creen que otra persona los puede completar.
Pero se equivocan, y en el fondo lo saben bien;
aun así, no hacen caso a sus instintos y se lanzan a la desesperada:
se aferran a una relación por miedo a estar solos.
No están a gusto con su propia compañía, porque no se conocen.
Y lo que es peor: no quieren conocerse.
Viejos son, pero han muerto jóvenes.

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