CARAS TRISTES

Miles de caras tristes, jóvenes y arrugadas;
miles de caras tristes de un lado a otro sin rumbo,
pueblan las ciudades y las carreteras y los centros comerciales.
Encima de cuellos rígidos caminan siempre estas caras,
con bolsillos y cuentas y neveras llenas,
y vacíos en el alma y en el corazón.
Sus vidas son sueño y algunos se dan cuenta de que están dormidos,
y no pueden despertarse.
No pueden.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *