ENAMORADO OTRA VEZ

Me había pasado otra vez: me había vuelto a enamorar.
Solo había estado con ella una hora y no habíamos cruzado palabra. Tampoco la había visto mirándome, ni ella me había visto a mí. Tan solo habíamos dado un paseo en grupo, procurando siempre estar lo más cerca posible; yo lo procuraba al menos.
Cuando parábamos estábamos cerca, tan cerca que podía sentir su campo energético, y era fuerte, más fuerte que cualquier otra cosa que hubiera pasado a mi lado en años.
Tenía el pelo rapado en el mismo lado de la cabeza que llevaba dos tatuajes y un moño desaliñado en el otro. Tenía las caderas anchas y la cara más suave y bonita que había visto jamás. Ojos color avellana, mirada dulce y una sonrisa que te indica que mañana va a salir el sol.
A mí en teoría no me gustan las chicas con ese perfil, pero solo en teoría, ella era la práctica, ella era real. Ella iba de frente y se estrellaba contra mí.
Sin duda me había vuelto a enamorar.