LA MISMA HISTORIA

Odio que me cuenten las cosas dos veces, para cuanto más tres o cuatro.
La gente explica la historia con el mismo entusiasmo que la primera vez;
y yo pongo mil caras y todas significan: no quiero escuchar otra vez tu puta historia, y ni siquiera lo estoy haciendo.
Creo que se dan cuenta, no sé porque siguen con el monólogo.
Yo desconecto y pienso en las cabras esas que escalan rocas en vertical;
el sujeto sigue moviendo los labios.
¿Cómo lo harán las cabras?