PONTE A PENSAR

Si quieres volverte loco ponte a pensar:

Piensa en toda esa gente muriéndose de hambre,

Piensa en todos esos niños sorbiendo agua de charcos marrones llenos de barro,

Piensa en los mineros de doce años que trabajan en las minas de carbón,

Piensa en las niñas de diez años que se casan con señores de cincuenta,

Y en lo que hacen por las noches.

Piensa en todas las violaciones que hay y en todas las injusticias que se cometen a diario,

Piensa en todos los inocentes que hay cumpliendo condena,

Piensa en toda la gente que ha muerto,

Y en toda la gente que tiene que morir.

Piensa en los jóvenes que van a las guerras y dejan a sus hijos huérfanos, y a sus mujeres viudas,

Piensa en todas las bombas que caen en los tejados de las casas de los niños,

Piensa en las tribus asesinadas,

Piensa en torturas,

Piensa en todos los chimpancés apaleados y en las nutrias despellejadas.

Piensa en los glaciares derritiéndose,

Piensa en todos los bosques quemados y explotados,

Piensa en el crujir de la madera,

Piensa en todos los animales atropellados en las carreteras,

Piensa en las plazas de toros,

Piensa en el maltrato que sufren los cerdos en las granjas,

Piensa en el cuchillo del matador.

Piensa en las cadenas con las que atan a los osos pardos en los zoos,

Piensa en el pelo que se les cae,

Piensa en las pezuñas desgastadas de las cabras y en la lana sucia de las ovejas,

Piensa en todos los pollos que acaban en las trituradoras,

Piensa en las cacatúas que viven sesenta años en una jaula,

Piensa en los maltratos,

Piensa en los maridos que asesinan a sus mujeres,

Y en las mujeres que asesinan a sus maridos.

Piensa en la gente que se vuelve loca,

Piensa en la gente que enferma,

Piensa en el tráfico infantil,

Piensa en todos los niños secuestrados y violados y vejados,

Piensa en la justicia.

Piensa en el tráfico de órganos,

Piensa en la explotación sexual,

Piensa en la explotación laboral,

Piensa en la explotación de cualquier clase.

Piensa en todo eso, vamos,

Piensa en el canibalismo,

Piensa en las castraciones y en los desmembramientos,

Piensa en la ablación y en lapidaciones,

Piensa en venganza,

Piensa en los médicos que cometen negligencias,

Piensa en los jueces que cometen negligencias,

Y en los políticos.

Piensa en los gobiernos y en las cadenas de televisión,

Piensa en los periódicos y en las iglesias,

Piensa en tu presidente,

Piensa en tu sueldo,

Piensa en el sueldo de tu presidente.

Piensa en las guerras y en las religiones.

Piensa en tus deudas,

Piensa en las multas de tráfico,

Piensa en el olor a neumático quemado,

Piensa en el vigilante del faro,

Piensa en lo feliz que es.

Piensa en la humedad de las paredes,

Piensa en todos los pájaros enjaulados,

Piensa en todas las mentes atrofiadas,

Piensa en el cáncer de pulmón y en los enfermos de sida,

Piensa en los adictos al crack y en los matrimonios que no se quieren:

No sé qué es peor.

Piensa en las agresiones y en los abusos de poder,

Piensa en los repartidores de comida rápida que trabajan bajo la lluvia,

Piensa en tu jefe,

Piensa en la falta de libertad y de derechos humanos,

Piensa en todos los rabos de perro cortados,

Y en las orejas.

Piensa en todos los cuerpos quemados con cigarrillos,

Y en los cortes en los brazos,

Y en todos los dedos amputados.

Piensa en los desahucios,

Y en los asilos,

Piensa en los hospitales y manicomios,

Piensa en los latigazos del patrón,

Piensa en los cangrejos apilados en nasas,

Y en los peces con la cabeza atrapada en el plástico de un paquete de latas de refresco,

Piensa en la contaminación,

Y en los impuestos de la contaminación,

Piensa en los límites de velocidad,

Y en el precio de la gasolina.

Piensa en las multinacionales que estafan a ancianos,

Piensa en los abusos a discapacitados,

Piensa en las palizas que dan los pastores evangélicos a los feligreses cuando no pagan el diezmo.

Piensa en la educación estatal,

Piensa en los parricidios,

Piensa en los enfermos de depresión y en la industria farmacéutica,

Piensa en los virus y en la bomba nuclear,

Piensa en el sistema monetario,

Piensa en la reserva federal

Y en el hundimiento del Titanic.

Piensa en los ejércitos,

Piensa en las leyes,

Piensa en todas las piernas ortopédicas que cuelgan del techo de un museo en Vietnam,

Piensa en los niños que trabajan recogiendo latas de refresco en los vertederos de Perú

Y en los que trabajan cosiendo zapatillas día y noche en los talleres de costura de Bangladesh,

Piensa en las horas extra no remuneradas,

Piensa en los perros de pelea,

Y en los gallos, casi nadie piensa en los gallos.

Piensa en el pienso envenenado de los gatos callejeros

Y en la caza de focas en el ártico,

Piensa en los zapatos de piel de cocodrilo y en las alfombras de oso polar,

Piensa en las cabezas de reno en salones oscuros y en las balas extirpadas de las piernas de los hombres.

Piensa en los pobres que se mueren por no tener dinero para medicinas y en las medicinas que acaban en la basura porque nadie las compra,

Piensa en el guardia que vigila el cubo de la basura de detrás del supermercado para que ningún muerto de hambre coja nada.

Piensa en las promesas electorales que no se cumplen y en los fraudes de las empresas,

Piensa en esas niñas de veinte años que tienen que chupar pollas viejas y arrugadas por obligación,

Piensa en los embarazos no deseados de las adolescentes,

Piensa en la luna, piensa en si alguien ha ido allí alguna vez,

Piensa en lo triste que se pondría si un ser humano pusiera sus sucios pies encima.

Piensa en el humo en los pulmones de los monos del circo,

Piensa en la obesidad infantil,

Y en la desnutrición infantil,

Piensa en los abuelos sin pensión,

Piensa en el soldado americano que vigila los campos de opio de Afganistán,

Piensa en los niños robados,

Piensa en los lingotes de oro que duermen en bóvedas de bancos de Suiza,

Piensa en los papeles con caras de presidentes impresas enterrados bajo tierra,

Piensa en el desequilibrio,

Piensa en la pena de muerte y en la mala suerte,

Piensa en las madres de los desaparecidos,

Piensa en la locura,

Piensa que estás a un solo paso de ella,

Piensa que ella vive en ti, de forma latente.

Piensa en los infartos,

Piensa en los obreros que se cuecen al sol,

Y en los que se mueren de frío,

Piensa en las flores que son arrancadas y se pudren en floreros,

Piensa en los bichos que se pisan al caminar,

Piensa en todas las pilas que hay en el mar,

Y en todos los cadáveres,

Piensa en la música moderna y en las canciones de reguetón,

Piensa en el comandante que viola a la recluta,

Piensa en todas las botellas que se vacían,

Piensa en los hombres que acaban en las cunetas,

Y en los que duermen debajo de puentes.

Piensa en los derrames cerebrales,

Piensa en el Parkinson, en la hepatitis,

Piensa en la infinitud del universo,

Piensa en la muerte,

Y en la muerte súbita.

Piensa en los cementerios,

Piensa en las cenizas de los difuntos que acaban en los ríos,

Piensa en los suicidios

Y en la cola del paro.

Piensa en la comisaría,

Piensa en los grandes almacenes,

Piensa en las colmenas de abeja que se fumigan,

Piensa en la extinción del lince ibérico,

Piensa en la cantidad de asesinatos que se cometen cada día,

Piensa en lo rápido que pasa el tiempo,

Piensa en los años,

Piensa en tus errores y tus fallos,

En las veces que no dijiste que no y en las que no lo intentaste.

Piensa en los atascos

Y en las colas de los supermercados,

Piensa en los eunucos y en los herejes,

Piensa en la Santa Inquisición y en los crímenes sin resolver,

Piensa en los curas que violan monaguillos,

Piensa en por qué el mundo no funciona

Y cómo podría arreglarse,

Piensa en las probabilidades que hay de que mueras mañana o de que se caiga tu avión,

Piensa en las balas,

Piensa en los reyes,

Piensa en la gente,

Piensa en la chica que te rechazó en el colegio

Y en toda la droga incautada.

Piensa en todo eso,

Piensa en todo eso si quieres volverte loco.

Vamos, ponte a pensar,

Haz como yo,

Vuélvete loco.