JINGLE BELLS

Es navidad.

Y el hijo del vecino está aprendiendo a tocar la flauta,

Jingle bells.

Toca Jingle bells una y otra vez.

Falla en las notas y vuelve a empezar,

Jingle bells,

Una vez tras otra.

Él y su padre deben de estar cada vez más contentos,

Y yo cada nota más cerca del suicidio.

No puedo quitarme ese ruido infernal de la cabeza.

Cuando para de tocar sigue sonando en mi mente.

El silencio ya no es silencio, se ha convertido en anticipación de Jingle bells.

Y efectivamente, vuelve a sonar, una y otra vez, una vez tras otra.

Jingle bells,

Para volver a torturarme.

Son ya las once de la noche,

Lleva tocando desde las cinco de la tarde,

Y el niño no suelta la flauta.

Jingle bells,

Para acercar a los vecinos al suicidio.

Un método limpio de cometer crímenes,

Probablemente haya más vecinos queriéndose suicidar.

El niño no sabe que está colaborando en la muerte de los de su alrededor,

Ni su padre.

Su padre cree que es Mozart,

Pero el niño no es Mozart precisamente.

Es el asesino silencioso de la flauta.

Jingle bells,

Para acercarme a la muerte.

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